Del albarán a la factura
Cada porte se valora al cerrarse y queda como albarán pendiente de facturar. Al cerrar el mes, una factura por cliente con todos sus servicios detrás de cada línea. O servicio a servicio, si tu cliente lo prefiere así.
La factura no se teclea: se deriva del pedido y de sus albaranes. Agrupación mensual por cliente, prefactura, rectificativas, series por sociedad y el cumplimiento resuelto —VeriFactu, SII y fattura elettronica— sin salir del mismo sistema en el que planificas los portes.
Con VeriFactu, una factura emitida no se puede modificar: cualquier corrección exige una rectificativa. Por eso el problema deja de ser la factura y pasa a ser lo que hay antes de ella. Cuando la tarifa, los kilómetros, las esperas y los costes extra ya están valorados en el propio servicio, la factura es una consecuencia y no una transcripción.
Sin exportar a otro programa a mitad de camino.
Cada porte se valora al cerrarse y queda como albarán pendiente de facturar. Al cerrar el mes, una factura por cliente con todos sus servicios detrás de cada línea. O servicio a servicio, si tu cliente lo prefiere así.
El repaso previo con el cliente se hace sobre una prefactura con su propia serie provisional, no sobre un documento paralelo. Cuando ambos estáis conformes, pasa a factura definitiva.
Con su motivo y su enlace a la factura original, como pide la norma. Distinguiendo lo que es anular —la factura no debió existir— de lo que es rectificar un importe o unos datos.
La de transporte, la de las cisternas y la del lavadero conviven en el mismo sistema con series de numeración, configuración fiscal y datos separados. Cada una emite con lo suyo.
Sistema de uso exclusivo VERI*FACTU, desarrollado conforme al Real Decreto 1007/2023 y a la Orden HAC/1177/2024: registro de alta y de anulación, huella SHA-256 encadenada, código QR, verificación de la cadena y declaración responsable por versión.
Para quien liquida el IVA mensualmente, los libros registro se remiten por la sede electrónica dentro del plazo de cuatro días. Si tu empresa cruza el umbral de gran empresa, no cambias de programa: cambias de modo.
Si operas en Italia, el sistema genera la factura electrónica en el formato del tracciato y la tramita por el Sistema di Interscambio, gestionando las ricevute que devuelve y su archivo.
Vencimientos, remesas SEPA generadas desde las propias facturas y conciliación con los extractos bancarios. Con el estado de cobro visible sin salir del listado.
Seguimiento de lo vencido y no cobrado, con las acciones de reclamación registradas sobre la propia factura. Para que el impagado no dependa de que alguien se acuerde.
Asientos, plan de cuentas y ejercicios, con los modelos fiscales que salen de la propia facturación: 303, 347, 349 y 390, además de los de retenciones. Sin volver a introducir lo que ya está.
Lo facturado frente a lo que costó el servicio: gasoil, peajes, conductor, subcontratación y lavados. Por pedido, por ruta y por cliente, con los mismos datos que ya has metido una vez.
La factura sale por correo al destinatario correcto de cada cliente, con su plantilla, y queda registrado qué se mandó y cuándo. Los avisos de vencimiento, igual.
Y con qué norma se corresponde cada cosa, para que puedas comprobarlo:
¿Buscas la parte normativa en detalle? Empieza por qué es VeriFactu, sigue por VeriFactu o SII y termina con qué debe cumplir tu software.
Con una llamada corta basta para ver si esto te encaja: cuántas sociedades emiten, si agrupas por albaranes, si estás en el SII y qué te duele del cierre de mes.
o escríbenos a info@giormo.com